Cuando la ansiedad no te deja vivir

Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad
de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que
tienen.
Eduardo Galeano

El miedo y la ansiedad es parte de la vida. Puede sentir ansiedad ante una situación
estresante: ante exámenes, su propia boda, o un callejón oscuro.

El miedo y la ansiedad es parte de la vida. Puede sentir ansiedad ante una situación estresante: ante exámenes, su propia boda, o un callejón oscuro.
Su cuerpo reacciona ante el estrés liberando hormonas. Estas hormonas hacen que su cerebro esté más alerta, causa que sus músculos se tensionen y aumenten su pulso. A corto plazo, estas reacciones son buenas porque pueden ayudarle a manejar la situación que causa el estrés. Esta es la manera en que su cuerpo se protege a sí mismo. Esta ansiedad sería útil para ayudarnos a estar alerta, o ser más cuidadosos. Pero en muchas ocasiones esa ansiedad persiste para avisarnos de un peligro que no existe, y en ocasiones empeora con el tiempo. En situaciones de ansiedad crónica, su cuerpo se mantiene alerta incluso cuando no hay peligro.
Según investigaciones recientes del Instituto de Salud Pública de la Universidad de Cambridge, las mujeres son dos veces más propensas a padecer ansiedad que los hombres, también es más frecuente en las personas menores de 35 años, y fundamentalmente la población de Europa Central y Norteamérica tiene mayor predisposición a un trastorno de ansiedad. Según este estudio, uno de cada 10 adultos, con enfermedad cardiovascular y que viven en países occidentales, tendrá un trastorno de ansiedad generalizada. En personas con esclerosis múltiple se convierte en uno de cada 3 pacientes.
Es un problema que afecta cada vez mas a la población en general de los países desarrollados, donde cada vez se exige más en todos los ámbitos de la persona, laboral, emocional, familiar, y de ocio.

La ansiedad se manifiesta a nivel emocional y físico. Es importante reconocer ambos tipos de manifestaciones y acudir al médico en cuanto se detectan, ya que una persona con ansiedad que experimente estos síntomas puede considerarlos como signos de una enfermedad grave y, en consecuencia, empeorar en la enfermedad.

N

Síntomas mentales:

  • Preocupación constante ( miedo a que sucedan desgracias en el futuro)
  • Cansancio
  • Irritabilidad
  • Inseguridad que condiciona dependencia a personas o lugares.
  • Evitación de situaciones.
  • Problemas para concentrarse y conciliar el sueño.
N

Síntomas físicos:

    • pulsaciones elevadas
    • sudoración excesiva
    • tensión muscular
    • temblores
    • mareos
    • desmayos
    • diarreas
    • nauseas
En definitiva interfiere con la vida normal de la persona, y generan malestar emocional y físico.
En caso de sentirse identificado se recomienda consultar a su médico que podrá elegir el tratamiento más recomendado en su caso.
El objetivo del tratamiento es ayudarlo a sentirse mejor y desenvolverse bien durante la vida diaria. La psicoterapia o los psicofármacos por sí mismos pueden ser útiles. Pero a veces, una combinación de ambas es lo más aconsejable.

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